lunes 9 de enero de 2012

Danny 3D


Con solo 17 años a Daniel le diagnosticaron transtorno de personalidad múltiple, por suerte; Nicolas y Sebastián, sus otras dos personalidades, estaban de lo más sanas.
Sebastían, el más cuerdo, quería ser un serio abogado, pero era demasiado consciente de sus otros amigos, así que nunca quiso arriesgarse. Ese era su problema, nunca se arriesgaba a nada, eso a menos que Nicolás lo incentivara, juntos eran el complemento ideal, la pareja perfecta, el dúo dinámico, los padres del rock.
Lo complicado de todo era compartir cuerpo con Daniel; un tanto resongón, un tanto triste. Le ponía triste nunca estar solo, le ponía triste que lo dejaran solo porque no estaba solo.
Una tarde, en la tarde, bien tarde, se juntaron a comer. Daniel solo tomaba coca-cola, Nicolas, atacó con alevocía y dolo, una sandía y Sebastián hizo una mezcla de repollo con ajo.
Esa misma tarde, pero un poco más tarde, explotaron y se volvieron un tríptico -¡y de tres dimensiones!-.

miércoles 7 de septiembre de 2011

No tengo office. Parte 3 e inconexa con las 2 anteriores, y eso me alegra.

Un día cualquiera se juntaron los sabios. Los monos más antiguos del zoológico se reunieron al centro de la jaula y comenzaron a teorizar. ¿Cómo era posible que el mono viniese del hombre?.
Uno de los más jóvenes hizo notar que tenía el mismo derecho a opinar que los más viejos, llamados sabios, y los sabios con su sabiduría, dejaron que opinase.
"La evidencia científica es irrefutable" dijo con énfasis, para él y para quienes opinaron igual, eso ya no estaba en discusión, el mono era la evolución del hombre.
Los sabios rascaron su cabeza, de la misma forma en que los hombres se tocan su barbilla cuando a ojos nuestros están pensando. La diferencia es que los monos cuando rascan su cabeza, piensan; piensan muchas ideas, muchos pensamientos. Mientras que los hombres parecieran estar pensando, es más un acto reflejo para encajar en la sus protosociedades.
Pasados los minutos, las horas, los días, unas idas al baño y otras horas, los sabios y los opinantes tenían una versión oficial y consensuada; "El mono viene del hombre" dijo el sabio más sabio, mientras chimpancés y orangutanes aplaudían, "pero ciertamente el mono es una evolución no solo biológica, sino espiritual, basta con que nos giremos de este circulo y miremos hacia lo que le sigue a las rejas; cientos de humanos comportándose como verdaderos animales."
Pese al consenso, los opinantes miraron a los humanos y pensaron en la carga genética que compartían con estos y cuantas cosas podrían investigar. Y los sabios, ni siquiera miraron, era algo que querían dejar atrás.
Al otro lado de este día cualquiera, los hombres son protagonistas de una historia. En ella se narra como cientos de hombres pagan millones por ir a ver a como unos animales juegan. Ese día cualquiera, fue mejor para los monos en la literatura.

1 Vídeo: Tha lazy song - Bruno Mars

domingo 4 de septiembre de 2011

No tengo office, parte 2 y no relacionada.

Sus labios rojos de plástico reluciente reflejaban los destellos de los autos que avanzaban por la carretera. Las canciones más tristes se volvieron un himno ignorado en su consciencia. El frío de la madrugada, su cómplice compañero.
Las esperanzas se acababan para Macarena, ya eran las cuatro de la mañana y sin ningún polvo encima más que los de su maquillaje, el regreso a su casa sería sin un peso para pagar el arriendo, sin peso para comprar comida, sin un peso para un vaso de vino.
Sin un peso, lijera, como pluma ya se daba por vencida cuando las sirenas de la policía le infartaron las piernas y le hicieron correr.
Con los tacones agujerando el piso corrió sin meta clara hasta llegar a un callejón. De la nada y entre todo se abre la puerta de un auto "Sube" dijo una voz grave de enferma o grave de seria. Sin pensarlo dos veces, y sin siquiera pensarlo subió, pasar la noche en la comisaría es peor que pasar los días sin un pan.
Gracias- dijo con el nervio en su lengua, el nervio del que por su trabajo no acostumbraba a tener en la boca.
De nada, ¿a donde te llevo?- Dijo sereno.
Y pensando en lo que su estomago decía, replicó "A donde quieras"
Te dejo en tu casa mejor - graznó, con un dejo de enojo por la insinuación.
Bueno - Dijo ella, con la cara enrojecida por la maratón y por la vergüenza en que le dejó la respuesta del hombre.
-¿Tienes hambre?
-Un poco.
-Vamos.
Y con lo que la experiencia le dictaba ella pensó en lo cínico que fue el hombre al responderle así anteriormente.
-Pasa. No metamos bulla, que los niños duermen.
-bueno, pero...
-tranquila, que no despiertan fácil. ¿Pasta?
-... y vino, si es que se puede.
Luego de comer, en un cómplice silencio, se fueron a la cama. Durmieron abrazados. Por la mañana y cuando el sol entraba a la habitación también entraron los niños.
-¡mamá!, dijeron, alegres por su regreso.