Se me acerca alguien y me llama por un nombre que no es el mio. Está tan buena, que me callo y sigo el juego. Dice que he estado con ella en Berlín, yo asiento y río, por supuesto que no es cierto.
Tiene buen culo, buenas tetas y una sonrisa que no me recuerda a nadie en particular, pero que me gusta.
